Otros viajes por el mundo


texto de Joan Comas

 

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Cuando adolescente, la llamada del exterior le llevó por algunos países de la cercana, aunque entonces todavia fronteriza Europa. Con la mayoria de edad y mejor solvencia económica, abrió horizontes hacia el continente americano. Tras varios días, de casi obligada escala en Nueva York, llegó el salto hacia el lejano oeste, para recorrer en un tedioso vehículo automático, toda la costa del Pacifico, desde San Francisco hasta San Diego. Al final del trayecto, la cercanía con la frontera mejicana, invitaba a correr una juerga en Tijuana, donde el "Spanglish" resultaba mas fácil y diivertido y el tequila mas barato.

Navegó el Amazonas por Brasil y Perú. Otros destinos latinoamericanos fueron el Ecuador, Bolivia, Paraguay, el Yucatán mejicano, las islas de Cuba, Aruba, Haiti y Republica Dominicana,

Asia, le abrió las puertas por el triangulo del oro en Tailandia, despues llegaron, Malasia, Camboya, Pakistán, Nepal, India, las islas de Balí y Java, hasta alcanzar la tierra del sol naciente.

Y entre viajes a esos destinos lejanos, escapadas intermitentes al norte de África: Túnez, Marruecos, Egipto....


Con la “perestroika” recién llegada, paseó por la Plaza Roja de Moscú a 30 grados bajo cero. Dificil de olvidar aquella noche de nieves en San Petesburgo, a cobijo, que no al amparo, de un oscuro cuchitril, fingiendo compartir unas botellas de vodka con varios cosacos ebrios, tras una gélida tarde de visita al museo del Hermitage, pertrechado con bufanda y guantes. Al año siguiente, tal vez por su empeño en enfrentarse al frío, ( al que nunca ha conseguido vencer ), dirigió sus pasos hacia la casa de Santa Claus, en un trineo tirado por renos, que atravesando las nevadas estepas de Laponia y el circulo polar ártico, tenia como destino final, la morada del vetusto anciano de la barba blanca. La pasión turca llegó una lluviosa noche de invierno en Estambul, a orillas del Bósforo, al "calor" de la danza de los siete velos, en un cabaret de olvidado nombre pero muy cercano a Tokapi.

Por las ruinas de Petra en Jordania, anduvo a caballo, antes de que lo hiciera para el cine Indiana Jones y navegó los fiordos noruegos mucho despues de que lo hicieran los vikingos.

Pero en el verano de 1995, descubrió el corazón del continente negro, “ y se olvidó del resto del mundo”....

Acaba de cumplir diez años de estos recorridos y continua ignorando cualquier antidoto, que cure o trate el llamado mal de África.

Joan Comas, Barcelona agosto del 2005.-

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